Una noche soñada
...Qué noche tan soñada. Juro que la luna nos miraba, tan redonda en su perfecto, y no había oscuridad. Pero no era el cielo lo que me cautivaba sino lo mágico de su esencia. Lo más bello de mi vida. Su perfume me daba la espalda y de vez en cuando, la noche mejoraba por momentos, cuando me regalaba el perfil de su sonrisa. Le abrazaba por si ella echase a volar, y no le culparía. Fue entonces, cuando vencí la batalla a su perfume y le susurre a su piel erizada : " Te quiero"...
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