Me enamoré del amor, de lo que fue concebido para ser amado,
y sabe todo corazón cuerdo que no miento,
y sabe todo corazón cuerdo que no miento,
que tus miradas son mis latidos y tus latidos mi aliento.
Que fracasé en el resto, bueno lo admito, pero mi naufragio no fue en vano,
y en una sonrisa me halle.
Estabas ahí para que te amase y sin más remedio te amé,
sin saber tu nombre perdí mi fe y mi propio nombre.
sin saber tu nombre perdí mi fe y mi propio nombre.
Desde aquel día, si, desde aquel instante fui tuyo pero tu no lo sabes.
Tenia millones de esperanzas y un corazón que entregarte.
Tarde -demasiado tardé- en un amanecer no más bello que tu pose,
mi ser se cobró en un beso y una promesa juré:
En las mañanas seras mi estrella para así poder ser mi sol en la noche.
En las mañanas seras mi estrella para así poder ser mi sol en la noche.