martes, 18 de septiembre de 2012

TU


Me enamoré del amor, de lo que fue concebido para ser amado, 
y sabe todo corazón cuerdo que no miento, 
que tus miradas son mis latidos y tus latidos mi aliento.

Que fracasé en el resto, bueno lo admito, pero mi naufragio no fue en vano,
 y en una sonrisa me halle.

Estabas ahí para que te amase y sin más remedio te amé, 
sin saber tu nombre perdí mi fe y mi propio nombre.

Desde aquel día, si, desde aquel instante fui tuyo pero tu no lo sabes. 
Tenia millones de esperanzas y un corazón que entregarte.

Tarde -demasiado tardé- en un amanecer no más bello que tu pose,
mi ser se cobró en un beso y una promesa juré:

En las mañanas seras mi estrella para así poder ser mi sol en la noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario